2 julio 2020

La Sociedad

Agencia de noticas

España inicia la retirada de sus tropas de Irak y Afganistán.

España comenzará a retirar a finales de julio sus tropas de la base más importante en Besmayah, Gran Capitán. Según sus fuentes militares la razón de la retirada es que ya se ha completado la tarea a la que se dedicaba el centro de la coalición internacional en Besmayah, bajo mando español. Defensa también prepara la retirada de los soldados que aún quedan en Afganistán hasta principio del 2021, antes de que venza el plazo pactado por Washington con los talibanes.

Después que el general iraní Qasem Suleimani fuese asesinado por un dron estadounidense el pasado 3 de enero, la instrucción de las fuerzas iraquíes se interrumpió.  La base, como otras de la coalición internacional en Irak, sufrió a mediados de marzo un ataque de represalia por parte de una milicia chií local aliada de Teherán, sin que ningún soldado español resultara herido. Luego retiró temporalmente 200 soldados por la posterior extensión del coronavirus que impidió reanudar la instrucción.

El día de las Fuerzas Armadas en videoconferencia con el Rey, el jefe del contingente español en Irak, el coronel César García del Castillo, constató que “las Fuerzas Armadas iraquíes van mejorando día a día su nivel de adiestramiento y acercándose a la derrota definitiva del Daesh”. El Rey le felicitó por el “éxito alcanzado” y subrayó que la operación está en plena “mutación hacia nuevos escenarios”.

Según El País, “Irak no es el único escenario donde el Ministerio de Defensa prepara la retirada de sus tropas. También se planea la salida de todos los militares españoles destacados en la misión de la OTAN en Afganistán para finales de este año o principios del próximo. No se trata de una retirada unilateral, ya que España asume el principio de “juntos llegamos, juntos nos marcharemos”, acordado por los 39 participantes en la operación Resolute Support (apoyo decidido) de la OTAN”.

Las participaciones de España en Afganistán comenzaron hace 18 años y desde entonces, incluidos los 62 fallecidos en el accidente del Yak-42, esta ha sido la misión con mayor número de bajas del Ejército español. España ya ha retirado durante la pandemia la mitad de sus efectivos y prepara la salida total y definitiva.